dissabte, 19 de gener de 2008

Mis viajes ( Prólogo Primera parte )

Me he animado a escribir alguna parte de mi vida que considero importante por lo que supuso trás una separación obligada por las constantes infidelidades del que era mi marido y que no me dió la gana aguantar ni tenía por que hacerlo,yo era una chica muy joven ,bien preparada,hablando seis idiomas y con un buen trabajo,lo mandé a hacer puñetas en menos que canta un gallo.

Bueno pues con el tiempo y una caña iré contando mis viajes, mis idas y venidas por estos mundos donde he disfrutado tantísimo.He conocido gente inolvidable,diferentes culturas todas ellas muy interesantes aunque a veces se me hacía dificil comprenderlas.

Mi primer viaje y antes de empezar a trabajar fué por España ,con 18 añitos me senté en mi 600, coche que me habían comprado mis padres y fuí siguiendo toda la costa mediterránea hasta Cádiz y luego subí hasta Madrid y de nuevo a Barcelona.En próximos posts explicaré todo el viaje con pelos y señales.

Antes de extenderme más os diré algo de mí.
Yo nací en Barcelona en el seno de una familia acomodada,en medio del Eixample,mi infancia pudo ser más feliz de lo que fué dado que tenía en casa a un sargento de infantería que no me dejaba vivir,este era mi madre.
Hija única de una pareja que no dejaba de discutir mañana,tarde y noche.
En casa se hacía lo que mi madre mandaba pero sin razón,porque en aquellos tiempos la respuesta era,"proque lo digo yo y basta " !.
Esta hija única que tuvieron les salió como la criada respondona,a mi no me daba la gana de que no me dieran razón para las cosas que yo no entendía y que debía hacer,simplemente porque me lo mandaban,en estos parámetros se fué forjando una personita cada día más rebelde,con más personalidad y contestataria total.
Estuve en varios colegios,si,si en varios porque de todos me expulsaban, a ver en aquella época no era como ahora,una simple mala contestación a una monja y ya estabas en la calle,tuve también la mala pata de que desde pequeñita me pusieran en colegios de monjas que eran la segunda versión del sargento de infantería que tenía en casa,osea que yo salía por la mañana de un cuartel para ir a otro casi peor.
Será por eso que los militares no me han producido nunca ninguna simpatía ??


Continuará.

6 comentaris:

Merche Pallarés ha dit...

Ma Eugenia, ¡qué bien que tu tambien cuentes tu vida! Lo que dices de tu madre, la mia era igual. Yo siempre me sentí mas unida a mi padre que a ella. De hecho cuando tenía 11 años le dije a mi padre que se separara!! No me hizo caso porque el siempre la quiso...misterios de la vida. Besotes, M.

Selma ha dit...

Es curioso, mi padre era un "gendarme" en cuanto a disciplina y prohibiciones varias en una Francia muy permisiva, mis amigas tenían libertad cuasí absoluta, yo no..

Y sin embargo con el tiempo no le guardo rencor, la rebeldia la ejercito ahora..y creo que nunca es tarde..

Petonets Maria Eugènia!

RGAlmazán ha dit...

Eran cosas de la época. Sobre todo con las chicas. Con los muchachos era más suave la cosa. Cuestión del machismo retrógrado imperante.

Salud y República

m.eugènia creus-piqué ha dit...

MERCHE.
Tu diario me ha animado a escribir así por encima la que fué una parte de mi vida,ya te dije que había bastantes paralelismos con la tuya.Espera a que explique mi experiencia con dos griegos que conocí en Roma,ayer cuando leí lo tuyo con un chaval griego me puse a reir por la coincidencia.

Petonets.

m.eugènia creus-piqué ha dit...

SELMA
Yo la rebeldía me entró entonces , ahora la edad lo ha apaciguado muy,mucho tanto es así que hay veces que doy la razón a alguien por no discutir,esto me sucede en persona,me cansa discutir pero no es así cuando escribo,cuando estoy delante del ordenador me transformo y meto caña cuando no estoy de acuerdo con algo o alguien.
Madre mía que cosas tiene la vida !!
Como nos hemos de ver !!

Petonets.

m.eugènia creus-piqué ha dit...

RAFA
Pues si la verdad es que siempre ha habido mucho machismo y era diferente el trato a una chica que a un chico,pero es que ahora esto tambien existe.
Pero yo no me quejo de que no me dejaran salir,era el trato humillante al que me tenía sometida.

Petonets.