
Esta mañana he visto un reportaje sobre lo que comen los niños en los colegios y mi vista se ha ido no a lo que comían sino como lo comían.
Los cataplines me han caído a los pies, la verdad es que daba pena ver aquellas criaturas comer como lo hacían sín que ninguna persona mayor les enseñara.
Me pregunto dónde está la enseñanza de antes que en el cole te guiaban, te enseñaban como utilizar los cubiertos, a comer con la boca cerrada, a no hablar con la boca llena...todo esto pasó a la historia, ahora todo crío come como le da la
gana y nadie dice nada, los educadores porque creen que es cuestión de los padres y los padres que es de los educadores, total que ni unos ni otros son capaces de darles una clase de urbanidad. La verdad es que donde mejor me enseñaron a mí de urbanidad fué en el colegio, en mi época era una asignatura, es una pena que se haya perdido.
Nos enseñaron como comportarnos en la mesa, por donde se servía y por que lado se sacaban los platos, como dejar los cubiertos una vez habías terminado el plato, recuerdo la primera vez que me pusieron una naranja delante y me puse a pelarla a mi manera, no pasaron ni dos minutos que tuve junto a mí a una monja que con muy buenas palabras me dijo que la naranja no debía pelarla así, cogió los cubiertos de la fruta que yo ni había visto y me dijo que los utilizara , madre mía del amor hermoso !!! No sabía por donde empezar!!! Me parecía imposible pelar una naranja sín tocarla con los dedos, la Madre me vió tan apurada y avergonzada ya que en la mesa habían otras niñas que eran del año anterior y se sabían todos los trucos, que cogió mis cubiertos, la dichosa naranja y en un santiamén la tuvo cortada en cuatro y despues fué sacando con el cuchillo la parte comestible de cada trozo, así aprendí a comerlas como se debe aunque ahora me las tomo de otra manera, jajajajaja, pero bueno, lo importante es que nos lo enseñaron.
Así mismo pasó con todas las frutas, con la carne, con la pasta,creo que los que vivimos aquella época nos sentimos orgullosos de la educación que recibimos por esto cuando he visto esta mañana el reportaje, de poco me muero, comían lo que querían con las manos, ninguno de ellos tenía cuchillo, era la responsable que con una tijeras les cortaba la carne, he quedado sencillamente asustada.
Me pregunto si los papis en casa tienen tiempo para enseñar estas cosas, saber comportarse en la mesa les va a etiquetar cuando sean más mayores y partiendo de la base de que en el cole no les enseñan nada, creo que los padres tendrían que ponerse las pilas y estar encima de ellos, no sabeis lo orgullosa que me sentía cuando aprendí todo esto, y total, era una enana pero de pequeños se empieza amoldearlos. De mis tres hijos, las dos niñas comen como unas princesas en cambio el chico que ha recibido la misma educación parece un guarro, no ha asimilado nada de nada, parece mentira siendo hermanos que sucedan estas cosas, a veces cuando le veo comer lo mataría pero le dejo por inútil porque a esta edad ya no tiene enmienda.
Hoy me ha tocado hablar de la urbanidad en la mesa, pero la urbanidad tendría que estar presente en todas partes y por desgracia no es así.